Las cosas que sólo se entienden nadando

May 7, 2018

Nadar (viajar) hacia dentro, como ejercicio de introspección 

 

Ayer nadé y el agua de la alberca estaba helada. Bajó la temperatura del cuerpo y corazón, tan fríos como un mal poema. Después todo fue una piscina de dudas: ¿Le digo? ¿No le digo? ¿Y si peleamos? 

Mi cabeza se volvió una masa de preguntas sobre cómo enfrentar los problemas de comunicación con tu pareja. ¿Cómo y cuándo decidir si es hora de renovar o terminar? ¿Es natural sentirme así? ¿Qué buscamos en una pareja? 

En el pasado he tenido parejas con las que me siento sola, más sola que nunca. Incluso rodeada de personas, a veces tengo un vacío que me carcome y después pienso: tengo todo en justo equilibrio, mi vida personal, mi vida laboral, todo para ser feliz y me siento sola. Todo esto es un lugar común, pero no impide que lo sienta.
 

Quizá mi destino es sumergirme en nuevas aventuras, encontrar espacios donde liberarme, dejarme caer y sentir, sentir todo el tiempo el agua clara, la luz de las certezas sobre mi espalda, salir a flote y vivir el momento. Juntar las manos, nadar como si rezara. 

 

Y es que hay cosas (caos mentales) que sólo se arreglan nadado. 

XOXO 

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Featured Posts

Las flores y el amor no saben de pandemias

September 17, 2020

1/10
Please reload

Recent Posts

September 17, 2020

Please reload

Archive
Please reload

Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2020 Señorita Lechuga

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon